Tributo a la Decadencia.

El eterno Tributo sin fin (valga la redundancia)

Decadencia, triste y gris decadencia. Creatividad y esfuerzo gastados al pedo. Composiciones que ansían ser dadas a conocer que terminan sofocadas por un simple cover. ¿Que pasó de los conciertos de hace unos años atrás? Esos en los que los grupos se juntaban con sus seguidores a disfrutar de sus propias composiciones y, si el público pedía de manera insistente, una que otra versión de un tema clásico del metal.

En contraposición a esos conciertos, lo que ahora imperan son los benditos tributos. Tributo a la Bestia…tributo a los jinetes, tributo a la muerte ere eréa. De un tiempo a esta parte, los tributos se instalaron de manera cómoda en nuestro ambiente. Los covers tomaron por asalto a la creatividad de las bandas y los organizadores, parece que escuchar temas clásicos de bandas reconocidas es mejor que las composiciones propias de nuestras bandas.

Años atrás; ibas a Absoluto, Bavaria o Dynamo o el tétrico Banquete (son los pubs de mi época) y escuchabas a los grupos presentado sus temas, hechos pelota en algunos casos, a veces con sonido deficiente…pero eran obras propias, creaciones que les hacían sentir orgullosos de lo que componían. Ahora tenemos tributos y covers.

Si, la idea de escuchar en vivo un tema clásico para el público y la de rendir homenaje, para los integrantes del grupo, es algo muy loable ya que las posibilidades de ver a la banda homenajeada son muy lejanas. Esa sensación de que estás viendo a la banda creadora del tema que escuchás en vivo es arrolladora, pero no es real. El que está arriba es un grupo nacional, que en lugar de estar tocando sus temas, sus creaciones que les llevaron horas de ensayo, está tocando un tema de Judas, de Maiden, de Slayer, de Metallica o de otra banda archi-conocida.

Mientras escribo esto, se están gestando varios tributos, y hace pocas semanas se realizaron 2 ó 3 en un mismo fin de semana. Los tributos vienen llevándose a cabo de manera sostenida desde prácticamente el 2010. Atrás quedan grandes conciertos o mini-festivales de bandas nacionales como lo fueron el Penta-Music o los primeros Asunción Mosh, y yendo más atrás en el tiempo los conciertos en Capiatá y La Casa Embrujada de Villeta.

Componer un tema es difícil, hay que definir las líricas y las lineas vocales, los cambios de tiempo y los arreglos hasta que llegue a su forma final. Hacer un cover implica bajarte las partituras, si leés música, o sacarlo de oído luego de varias escuchas. El trabajo de creación ya fue hecho muchos años atrás, lo que hay que hacer es ejecutarlo de manera decente para no agraviar al público y a los compositores originales del tema. Cuidado si ya es un cover de un cover, en cuyo caso el peligro se eleva al cuadrado.

Sé lo que implica organizar un evento; ya ayudé en varios a mis amigos, y sé lo que es salir perdiendo y si  tenés suerte empatando los gastos con lo que recaudaste. Y organizar un tributo es lo más rentable en estos tiempos, porque ¿quién no quiere escuchar un tema añejo en vivo? Un tributo asegura una asistencia generalmente suficiente para tener ganancias.  Duele mucho, en serio, porque parece que estamos tan emocionados con que alguna vez nos visite una banda grande (más ahora que empiezan los grandes eventos) que nos olvidamos de lo que se hace acá…de nuestro metal, nuestro rock n’ roll.

Esa es mi percepción y sé que no está muy alejada de la realidad, organizar un evento underground con grupos nacionales para tener un promedio de 60 a 80 pagantes es desalentador. Y no digan que no se enteraron, porque con las redes sociales estamos al tanto de lo que surge a cada momento, incluso aquellos que prefieren estar desconectados o no tienen perfiles sociales se enteran por medio de los clásicos mensajes tokorré con la invitación al evento y de los afiches que amanecen pegados en las calles luego de una larga velada de pegatinas y uno que otro trago.

Desde hace cierto tiempo vengo diciéndome que ya no asistiría a los Tributos que se organizaran, y hace poco empecé a cumplir, ya llevo varios a los que decliné la invitación. No sé si dejaré de asistir por completo a este tipo de eventos, pero les aseguro que si quiero escuchar un clásico en vivo…me consigo material del grupo en cuestión, nos reunimos los perros con unos tragos, y reventamos el equipo de sonido…sin piedad alguna por los vecinos.

Seamos orgullosos de lo que se hace acá, apoyemos a nuestras bandas adquiriendo sus materiales…en algún momento serán reliquias del metal paraguayo, aprendamos las letras de sus temas, coreemos cada canción y destruyamos todo lo que hay en un mosh enorme. Los tributos deberíamos dejarlos para los que ya no están.

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3 comentarios en “Tributo a la Decadencia.

  1. Vos sabés que, no sé en el ambiente del Metal, pero del rock Nacional en general, de esos grupos que suenan en las radios, el único grupo que no hace covers y se la banca con sus propias canciones es Salamandra.

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